DOI.  10.5281/zenodo.18112041

Artículo

 

Breve atisbo sobre “Canto Malabar” de Elsa Cross

A brief glimpse into Elsa Cross's "Malabar Song"

Uma breve amostra da "Canção Malabar" de Elsa Cross

 

María de los Ángeles Manzano Añorve. ID. 0000-0002-6598-5483

 

Universidad Autónoma de Guerrero, Facultad de Filosofía y Letras, Colegio de literatura. Chilpancingo, Guerrero, México- Email: gelitamanzano@gmail.com

 

 

Resumen

Se examina la dimensión religiosa y mística en la poesía mexicana del siglo XX, tomando como ejemplo central la obra Canto Malabar de Elsa Cross. La autora destaca cómo la irrupción de voces femeninas enriqueció la literatura mexicana contemporánea y señala a Cross como una de las figuras más consistentes y menos estudiadas, pese a su amplia trayectoria académica y poética. El texto contextualiza la tradición mística, desde Dionisio Areopagita hasta San Juan de la Cruz y Santa Teresa, subrayando las tres vías clásicas de unión con lo divino: purgativa, iluminativa y unitiva. Se enfatiza que la poesía mística se caracteriza por la intuición, la experiencia interior y la búsqueda de lo trascendente, más allá del razonamiento intelectual. En México, esta tradición se transformó en el siglo XX, vinculándose con la conciencia, el sueño y la intuición, y se nutrió tanto de la herencia católica como de influencias orientales. En este marco, Elsa Cross aparece como una poeta que conjuga Oriente y Occidente. Practicante de la meditación desde 1976, concibe la escritura como consecuencia de la experiencia espiritual. Su poema Canto Malabar, escrito entre India y México, se erige como un canto a la vida y la muerte, donde confluyen símbolos hindúes como el baniano y Yama, junto con metáforas universales sobre el sueño y la disolución. La obra se compone de siete partes y 102 estrofas en verso libre, y constituye una búsqueda de unidad interior y trascendencia. Se concluye que Canto Malabar es una loa al ser divino que habita en el ser humano, y un puente entre tradiciones culturales y espirituales diversas.

Palabras claves: poesía, canto malabar, misticismo, tradición espiritual, meditación,

Baniano, vida y muerte

 

Abstract

María de los Ángeles Silvina Manzano Añorve's essay examines the religious and mystical dimension in 20th-century Mexican poetry, using Elsa Cross's Canto Malabar as a central example. The author highlights how the emergence of female voices enriched contemporary Mexican literature and identifies Cross as one of the most consistent yet least studied figures, despite her extensive academic and poetic career. The text contextualizes the mystical tradition, from Dionysius the Areopagite to Saint John of the Cross and Saint Teresa of Ávila, underscoring the three classical paths to union with the divine: purgative, illuminative, and unitive. It emphasizes that mystical poetry is characterized by intuition, inner experience, and the search for the transcendent, beyond intellectual reasoning. In Mexico, this tradition was transformed in the 20th century, becoming linked to consciousness, dreams, and intuition, and drawing on both the Catholic heritage and Eastern influences. Within this framework, Elsa Cross emerges as a poet who blends East and West. A practitioner of meditation since 1976, he conceives of writing as a consequence of spiritual experience. His poem *Canto Malabar*, written between India and Mexico, stands as a song to life and death, where Hindu symbols such as the banyan tree and Yama converge with universal metaphors about sleep and dissolution. The work is composed of seven parts and 102 stanzas in free verse, and constitutes a search for inner unity and transcendence. Manzano Añorve concludes that *Canto Malabar* is a paean to the divine being that dwells within humankind, and a bridge between diverse cultural and spiritual traditions.

Keywords: poetry, canto malabar, mysticism, spiritual tradition, meditation, banyan tree, life and death

 

Resumo

O ensaio de María de los Ángeles Silvina Manzano Añorve examina a dimensão religiosa e mística na poesia mexicana do século XX, utilizando o Canto Malabar de Elsa Cross como exemplo central. A autora destaca como a emergência de vozes femininas enriqueceu a literatura mexicana contemporânea e identifica Cross como uma das figuras mais consistentes, porém menos estudadas, apesar de sua extensa carreira acadêmica e poética. O texto contextualiza a tradição mística, de Dionísio Areopagita a São João da Cruz e Santa Teresa de Ávila, ressaltando os três caminhos clássicos para a união com o divino: purgativo, iluminativo e unitivo. Enfatiza que a poesia mística é caracterizada pela intuição, experiência interior e busca do transcendente, para além do raciocínio intelectual. No México, essa tradição se transformou no século XX, vinculando-se à consciência, aos sonhos e à intuição, e incorporando tanto a herança católica quanto influências orientais. Nesse contexto, Elsa Cross emerge como uma poeta que mescla Oriente e Ocidente. Praticante de meditação desde 1976, ele concebe a escrita como uma consequência da experiência espiritual. Seu poema *Canto Malabar*, escrito entre a Índia e o México, é um cântico à vida e à morte, onde símbolos hindus como a figueira-de-bengala e Yama convergem com metáforas universais sobre o sono e a dissolução. A obra é composta por sete partes e 102 estrofes em verso livre, e constitui uma busca pela unidade interior e transcendência. Manzano Añorve conclui que *Canto Malabar* é um hino ao ser divino que habita a humanidade e uma ponte entre diversas tradições culturais e espirituais.

Palavras-chave: poesia, canto malabar, misticismo, tradição espiritual, meditação, figueira-de-bengala, vida e morte

 

 

Recibido: 01 de enero 2009

Revisado: 05 de marzo de 2009

Aprobado: 07 de mayo de 2009

Publicado: 01 de junio de 2009

 

 

 

 

 

 

 

 

Inicio

 

 

Este trabajo nace como una inquietud de estudiar los aspectos religiosos en la poesía femenina mexicana. En esta ocasión me limito a un ejemplo muy destacado de las letras mexicanas en el último tercio del siglo XX: Elsa Cross.

Una de las características del siglo XX es la irrupción de la poesía femenina de gran calidad y amplio aliento. No podemos negar que la presencia de las voces femeninas ha contribuido enormemente a las letras mexicanas contemporáneas.

Si bien es cierto que a finales del siglo XIX la presencia de las mujeres poetas aparecía en las antologías como excepción, actualmente podemos observar la contribución fundamental que tienen en el panorama literario.

Una de las voces femeninas más consistentes es sin duda la de Elsa Cross, por lo que he decidido analizar su poema Canto Malabar. Cross es una contemporánea poco estudiada a pesar de ser una reconocida académica, ensayista y merecedora de premios importantes.

Elsa Cross pertenece a la generación de la segunda mitad del siglo XX; es poeta, traductora, ensayista y profesora. Nace en la Ciudad de México, estudió Filosofía en la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) y Filosofía Oriental en la India y Estados Unidos.

Fue becaria del Centro Mexicano de Escritores y dirigió la Casa del Poeta Ramón López Velarde. Sus poemas, muchos de ellos extensos, son ejercicios espirituales de gran luminosidad interior y estética.

Ha publicado varios libros de poesía: Naxos (1966), Amor más oscuro (1969), Peach Melba (1970), La dama de la torre (1972), Baniano (1986), Canto Malabar (1987), Pasaje de fuego (1987), El diván de Antar (1990), Jaguar (1991), Casuarinas (1992), Moira (1992) y Urracas (1995).

En 1985 publicó un ensayo sobre Nietzsche: La realidad transfigurada; en torno a las ideas del joven Nietzsche, y tradujo Canto por un equinoccio de Saint-John Perse.

En 1989 obtuvo el Premio Nacional de Poesía "Aguascalientes", en 1992 el Premio Nacional de Poesía "Jaime Sabines" y en 2008 el premio "Xavier Villaurrutia".

En este ensayo intento descubrir la manera particular de esta poeta para acercarse a lo sagrado y percibir otras formas de expresión trascendental. Mi interés se centra en el poema Canto Malabar que sin duda resulta decisivo para entender el pensamiento religioso de la autora.

 

 

Travesía por las venas

 

 

En nuestro recorrido por la poesía mexicana del siglo XX hemos observado que nuestro país ha sido pródigo en poesía femenina ligada a lo espiritual. Un estudio de esta índole exige sin duda el conocimiento obligatorio de las grandes espiritualidades que en este breve ensayo no está contemplado.

Un estudio más meticuloso me obligará a indagar las líneas básicas del misticismo y de qué manera se ha explorado en los poemas de Cross. Además de analizar los elementos de la mística española y de otras tradiciones espirituales como el hinduismo. En un trabajo posterior examinaremos de qué manera la autora se enriqueció con estas enseñanzas y cómo éstas pudieron influir en su producción poética. En esta ocasión señalaré de manera breve la búsqueda particular de la poeta, las influencias religiosas en su obra y el sistema en el que encuadra sus pensamientos místicos. Me centraré en el análisis de "Canto Malabar" e indagaré cómo se poetiza la experiencia que toca los linderos de la mística. Exploraré la presencia de símbolos místicos, las imágenes, las metáforas, así como los distintos modos de expresión que remite a la poesía mística tradicional.

Empezaré a definir y conceptuar lo que es la poesía religiosa y la poesía mística. Según Raymundo Ramos (2003, p. 10) el concepto de misticismo viene de Dionisio Areopagita que vivió en la segunda mitad siglo V, inspirado en Plotino y Proclo; así mismo, segun este autor la raíz común del misticismo español con el sufismo islámico y sus enlaces con el misticismo especulativo alemán (Eckart, Tablero, Suso) dieron como resultado formas de meditación y las prácticas heterodoxas que apartaban a los santos de la comunidad eclesiástica.

Es interesante también la definición que nos presenta Pedro Sainz Rodríguez: "La palabra mística proviene del griego y significa cerrar". La vida mística se caracteriza por aspirar a una vida espiritual cerrada o secreta. Sin embargo, tomaremos en cuenta la definición del Catholic Dictionary porque nos parece acertada: "misticismo es el conocimiento experimental de la presencia divina, en que el alma tiene, como una gran realidad, un sentimiento de contacto con Dios." (Martín Santos, 2000, p.8)

Aunque algunos autores más estrictos sugieren aplicar la palabra mística a las relaciones sobrenaturales, secretas, por las cuales se eleva a Dios la criatura sobre las limitaciones de su naturaleza y la hace conocer un mundo superior al que es imposible llegar por las fuerzas naturales.

A lo largo de este trabajo, aplicaremos la definición general del Catholic Dictionary. Se distinguen tres vías para la unión con Dios: La vía purgativa, en la que el alma se libera poco a poco de sus pasiones y purifica de sus pecados con penitencias. La conversión inicial que reforma lo deformado. La vía iluminativa, en la que el alma se ilumina con la consideración de los bienes eternos y de la pasión y redención de Cristo. Es también conocido como el trayecto intermedio, en el que a base de practicar todas las virtudes se confirma lo reformado. La vía unitiva en la que se llega a la unión con Dios. San Juan de la Cruz la llama "matrimonio espiritual". Es el tramo final de la jornada, en el que se premia el logro de haber conformado con Dios lo confirmado a base de virtudes. Este tercer grado es específico de la mística, exclusivo de los santos los cuales han alcanzado la cumbre de la perfección.

Se entiende por mística todo lo sobrenatural, lo extraordinario, lo incomprensible. Para entender un poco más el concepto de mística podemos citar:

Es aquella ciencia que trata de las vías extraordinarias por las cuales son conducidas a la perfección las almas privilegiadas. Porque aunque el llamamiento sea general, para todos, de hecho son contados los que alcanzan las alturas de la mística. Lo esencial de la mística es la percepción inmediata de la presencia divina, el llamamiento de ser penetrado por Dios. Lo demás, restricción de los sentidos, éxtasis, profecías, visiones, etc., no son más que fenómenos secundarios. (Gabriel De la Mora, 1999, p. 3)

 

 

Literatura espiritual

 

 

Tiene como rasgo común una intención pedagógica e iluminativa; su propósito es ayudar a las demás almas a encontrar a través de diversos métodos el camino hacia Dios.

La literatura mística española es representada sobre todo por San Juan de la Cruz, 1542-1591, y Santa Teresa de Jesús, 1515-1582. Del primero, autor de poemas como el Cántico espiritual, se ha dicho que es una recreación del Cantar de los cantares de Salomón y de Llama de amor viva.

En la poesía de San Juan encontramos huellas de interpretaciones bíblicas cristianas, judías e islámicas; de la literatura mística del catalán Ramón Llull (1232-1316), del alemán Eckhart, de san Bernardo y san Buenaventura pero sobre todo de la poesía mística musulmana de autores como Ibn Arabi de Murcia e Ibn al Farid.

La doctrina de los místicos españoles se caracteriza por buscar un camino intermedio entre la creencia y el conocimiento, entre la fe y la ciencia, cuya afirmación fundamental consiste en la comunicación directa del alma purificada por la renuncia de las cosas terrenas, por la oración, por el amor hasta alcanzar un estado especial llamado éxtasis, con Dios.

Lo interesante es que esta comunicación no supone ni la pérdida de lo individual del extático, ni la de su inteligencia, ni la entrega a la vida contemplativa; su objetivo final es la unión con el altísimo.

El poeta místico se basa más en la intuición que en el razonamiento, en lo espiritual que en lo intelectual. "El misticismo es más elevado cuanto más lejano es el objeto de su amor y conocimiento; el místico y el poeta buscan la perfección, uno en Dios y otro en el poema, que mediante símbolos y alegorías tratará de llegar a la belleza ansiada." (Martín Santos, 2000, p. 9)

Los poetas místicos tendrán que basarse en la palabra para llegar a su meta, para trasmitirnos su éxtasis y su individualidad, es decir, es una mística dotada con valores rigurosamente artísticos.

Asimismo, el filósofo Ramón Xirau cuando habla de la poesía como conocimiento se refiere a una forma del saber:

"... como forma de saber que algunos como, con Dilthey, llaman 'cosmovisión' o visión del mundo y que prefiero llamar con un término viejo y rico: metafísica. Si el conocimiento remite a las cuestiones vitales que el hombre se plantea —nuestro origen, nuestro destino, el tiempo, la vida misma, la posible inmortalidad y la posible divinidad— metafísica y poesía se aúnan."(Xirau, Ramón, 1993, pág. 4)

Sabemos que las características de la poesía mística mexicana del siglo XX no son las mismas que la de los poetas clásicos. A lo largo del tiempo el concepto se ha ido transformando.

La mayoría de los poetas místicos mexicanos del siglo XX muestran interés por las cuestiones relacionadas con el estado de conciencia, la experiencia interior, el sueño y la intuición; sabiendo ya que para un místico el primer resultado del fervor contemplativo es una pura intuición poética: cada una de las religiones presenta características particulares sobre su experiencia mística.

"El cristianismo por ejemplo habla de una visión intuitiva con Dios que se consuma en una transformación del alma en Dios y sin confundirse o identificarse con Él. Mientras que la mística budista se centra en la búsqueda de la iluminación interior y de la unión con la realidad absoluta." (Rodríguez Santidrián, 2004.  p. 370)

Podemos mencionar como poetas religiosos del siglo XX a Ramón López Velarde, Amado Nervo, José Gorostiza, Xavier Villaurrutia, Antonio Joaquín Peñaloza, Rubén Bonifaz Nuño, Aurora Reyes, Margarita Michelena, Ema Godoy, Gloria Riestra, Celia Hernández Díaz, Octavio Paz, Carlos Pellicer, Manuel Ponce, Concha Urquiza, Pita Amor, Enriqueta Ochoa y la propia Elsa Cross.

La mayoría de estos escriben retomando los sentimientos de fe surgidos de una educación católica asediada por tempestades pasionales o por desvíos de pensamientos.

Los críticos aseguran que los poetas mexicanos del siglo XX han sido influenciados por la poesía española, aunque seguramente la tradición religiosa del pueblo mexicano se remonta desde la época prehispánica.

 

 

Elsa Cross, una mística moderna

 

 

Cross ha declarado en algunas entrevistas periodísticas a Adriana del Moral su inclinación por la meditación, disciplina que ha practicado durante muchos años, para ser más precisos desde 1976, incluso ha llegado a considerar que la poesía misma es sólo una forma más de buscar la visión de la unidad esencial.

"No es que utilice la meditación para escribir, sino que mi escritura es una consecuencia directa del efecto profundo de la meditación".

La autora se ha servido de la meditación para hacerse más consciente del poder de la palabra, y no es un escape de la realidad.

Elsa Cross es una poeta que vive la dualidad entre oriente y occidente. En México José Juan Tablada es un lejano exponente de esta búsqueda.

Tablada se interesa por la cultura oriental y cultiva la estrofa japonesa de tres versos en metro menor, el hai kai.

Los poetas ebrios de vino y Sergio Mondragón una cercanía explícita con la filosofía hindú, inspirada por los movimientos espirituales de la segunda mitad del siglo pasado.

Octavio Paz asume con poemas extraordinarios esta búsqueda y nos deja inmejorables textos donde oriente y occidente se entrelazan; dos corrientes de una misma experiencia.

Es innegable la influencia que ejerció en él el pensamiento de Oriente; un recorrido por su obra confirma esta influencia.

A partir de los años cuarenta Paz inicia el diálogo con las tradiciones orientales que se mantendrán a lo largo de su vida.

Por su parte Elsa Cross, con una pasión renovada, nos acerca al fuego del vuelo poético encendido por la búsqueda espiritual de la filosofía hinduista dentro del ámbito de la poesía femenina contemporánea.

Cross intenta otra manera de acercarse a lo sagrado y percibir otra forma de expresión trascendental como lo veremos en este breve comentario a un fragmento de uno de los poemas trascendentales de Elsa Cross.

 

 

 

Canto malabar

 

 

La tarde entera se vencía al paso del viento
Como arcos se doblan los árboles
y una flecha imprevista me daba al corazón.

Deambulé por aquellas calzadas
donde tanta vida cimentaron tus pasos.
El viento alzaba tolvaneras en medio de los campos,
trastornando a esos pájaros rojos,
borrando campamentos de insectos en las grietas.
La tierra pone polvo en mis labios su ofrenda.
Y mi ofrenda a las estatuas que guardan el camino.

¿Sólo palabras?

Estaba junto al baniano
Aquella tarde en que el zureo de las tórtolas
volvía insoportable tanta belleza.
La noche iba entrando a tus jardines.
Estaba junto a la estatua de Yama, Señor de la Muerte,
Montando su búfalo negro mientras Savatri
le arrebataba con argumento la vida de su amado.
Tanta belleza a punto de morir.

Te vi por última vez allí, desde el baniano.
Inmenso como era el viento lo había descuajado
Y las ramas que cayeron a tierra echaron raíces.

¿Dónde van los sueños cuando uno despierta?
Silencio a media voz, disipación de tiempo-
la muerte, indecisa:
un murmullo que cruza en el estanque.
Tus brazos me rodean entre el sueño.
Tus brazos se disuelven en la nada.
Como árbol arrancado de un sedimento pobre.
Y en todas partes abundancia, vidas en flor.

 

 

Comentario crítico sobre Canto Malabar

 

 

Es uno de los poemas más importantes y representativos de Cross, un poema capital donde confluyen tres vértices, tres culturas y tres religiones fundamentales de la humanidad.

Además de representar una búsqueda de la poeta, es un largo canto a la vida y a la muerte, poblado de imágenes en donde la voz poética juega al encuentro y al desprendimiento; dos polos de una misma esfera, dos corrientes que fluyen y al fluir se detienen y paran el mundo sobre el eje divisorio del lenguaje como escala elemental de la existencia y búsqueda interior; justificación del verbo como la única vía para trascender al Dios que todos llevamos dentro.

Es un largo poema formado de versos libres distribuidos en siete partes, en un total de 102 estrofas. Muchas de 11 versos, algunas de 10, 8 ó 9 versos, sólo encontramos 2 estrofas de un verso y una de dos versos; cada una está constituida por las siguientes estrofas: 1-14, 11-20, 11-16, IV-12, V-11, VI-12, VII-17.

Parte de este poema fue escrito en la India, en la región Malabar, y otra en México entre 1978-1979.

Centrado en la búsqueda y el encuentro, bajo el impulso de la experiencia mística y la búsqueda de lo sagrado en el interior de uno mismo; la percepción de la unidad con todo en una fuerza divina, en Dios y la percepción de la propia transformación de la conciencia y la liberación interior.

En pocas palabras podemos adelantar que Canto Malabar constituye la confluencia de un instante de experiencia en la confrontación con el otro.

Un viaje interminable, el cual cobra forma en la expresión poética donde concurre un ritmo marcado por aspectos formales como encabalgamientos, anáforas, algunas rimas e hipérbaton; y por aspectos de fondo como el ritmo del poema entre silencios, pausas y visiones.

Canto Malabar es una loa al ser divino que habita en lo profundo del ser humano.

En este poema opera una unión entre dos tradiciones: la oriental y la occidental, la castellana y la hindú.

El baniano, árbol sagrado de la India donde la autora escribe parte del poema, aparece a lo largo del texto.

La misma autora aclara en el prólogo: "muchos de los nombres, emblemas y figuras que pueblan estos poemas y son en el libro un punto de enlace entre la realidad objetiva y subjetiva, resultan desconocidos en nuestro contexto..." (Elsa Cross, 1987, p. 159)

Algunos enunciados metafóricos que incluso en ocasiones aparecen como símbolos: "un murmullo que cruza en el estanque" probablemente simboliza la muerte; "Tus brazos me rodean entre el sueño. Tus brazos se disuelven en la nada." Anáfora que enfatiza la angustia del ser.

La pregunta retórica con la que inicia la tercera estrofa nos marca la profundidad del poema: "¿Dónde van los sueños cuando uno despierta?".

 

 

Bibliografía y referencias

Cross, Elsa (1987). Canto malabar, Fondo de Cultura Económica, México.

Cross, E. (1994). Colección Lecturas Mexicanas del CNCA, México.

Cross, E. (2003). Los dos jardines: Mística y erotismo en algunos poetas mexicanos. Ediciones Sin Nombre.

De la Mora, Gabriel (1999). "Prólogo", en San Juan de la Cruz, Obras completas, Séptima ed. Porrúa, México.

Martín Santos, Luis Miguel (2000). "Estudio preliminar" en San Juan de la Cruz, Poesías completas, ediciones y distribuciones Matías, Madrid.

Ramos, Raymundo. (2003)  "Prólogo", en Deítico de poesía religiosa mexicana, Grupo Editorial Lumen, México.

Rodríguez Santidrián (2004). Pedro. Diccionario de las religiones, Alianza Editorial, Madrid.

Xirau, Ramón (1993). Poesía y conocimiento. Dos poetas y lo sagrado, Colegio Nacional, México.