Tlamati, Volumen 6, Número 10. Enero-Junio 2015
ISSN: 2007-2066
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En el caso de los protocolos digitales financieros, indi-
cador de desarrollo económico y sustentable, la actualiza-
ción de software a fin de garantizar la seguridad de los
inversionistas, genera incertidumbre, riesgo, insatisfacción
e inseguridad que inhibe las alianzas entre trasnacionales y
pymes en los mercados locales, o bien, la internacionaliza-
ción de las pymes a través de las multinacionales en el
mercado global.
Sin embargo, la compatibilidad parece tener una mayor
influencia sobre la aceptación de la tecnología (Di Russo y
Douglas, 2013). Los usuarios que aceptado otras tecnolo-
gías asociadas a la que pretenden adoptar están más cerca-
nos a su consumo en comparación a quienes no han sido
usuarios de alguna tecnología vinculada con la que preten-
den adquirir.
En efecto, los servicios y productos tecnológicos no
sólo son dispositivos o software que se actualizan en fun-
ción de las exigencias del mercado, sino que además son
parte de redes de tecnologías que innovan y transforman
los estilos de vida de los usuarios. En este sentido, la tec-
nologías que han sido adoptadas generaron la confianza
suficiente en los usuarios para adquirir algún dispositivo o
software relacionada.
En las organizaciones la confianza en la tecnología
tanto como en los grupos de trabajo es fundamental para la
consecución de metas (Hsuan, Hsu, Shan y Ming, 2013).
Se trata de un proceso en el que los usuarios pueden selec-
cionar una tecnología que potenciará su desempeño. Si los
usuarios perciben un alto grado de utilidad en la tecnolo-
gía, entonces se aproximan a un clima de confianza que se
diseminará en los grupos de trabajo, proveedores de la
tecnología y clientes. En contraste, aquellos usuarios que
han tenido experiencias desfavorables con alguna tecnolo-
gía, inhiben la selección de otras tecnologías relacionadas.
Es así como accesibilidad, compatibilidad, utilidad,
confianza, compromiso, desempeño, satisfacción son parte
de un proceso organizacional y tecnológico en el que los
dispositivos electrónicos o software son considerados co-
mo instrumentos para el logro de metas, la planificación,
control de calidad, gestión del conocimiento e innovación.
Se trata de ecosistemas digitales en los que usuarios,
directivos, proveedores, clientes y tecnologías están inmer-
sos en entornos perceptuales, emocionales, actitudinales,
motivacionales e intencionales (Wiedmann, Hennings,
Varelmann y Reeh, 2010). En estos ecosistemas digitales
subyace como una disyuntiva organizacional la confianza
en los usuarios o en los dispositivos tecnológicos. Ambos
son fundamentales para el desarrollo del ecosistema digi-
tal, pero sólo la confianza en los usuarios genera compro-
miso. En contraste, la confianza en la tecnología incide en
el desempeño y satisfacción.
Tratándose de dispositivos electrónicos, el uso intensi-
vo está vinculado con la satisfacción del usuarios (Sago,
2013). Un incremento en la frecuencia y horas de uso pro-
picia un aumento en los niveles de satisfacción con la tec-
nología. Se trata de una compatibilidad entre la tecnología
y el estilo de vida del usuario ya que en sus actividades
cotidianas la tecnología le permite un mayor confort, entre-
tenimiento, desempeño o satisfacción.
En efecto el uso intensivo de una tecnología está rela-
cionado con el estilo de vida de los usuarios ya que a ma-
yor número de horas en el empleo de una tecnología, las
necesidades y expectativas se ajustan a los cambios que
experimentan el dispositivo electrónico o software compu-
tacional (Ruíz, Sanz y Tavera, 2010). Sin embargo, esta
relación entre la compatibilidad percibida y el uso de la
tecnología al estar mediada por las actitudes hacia la tecno-
logía reduce su poder predictivo ya que la categorización
de los dispositivos supone la aceptación razonada, planifi-
cada y sistemática de la tecnología. Ello implica conoci-
mientos previos acerca de las posibilidades la tecnología la
cual no siempre corresponde con los estilos de vida.
Precisamente, la formación de actitudes hacia la tecno-
logía implica el surgimiento de percepciones relativas a la
calidad de los dispositivos electrónicos (Almahamid,
McAdmas, Kalaldeh y Alsa, 2012). Cuando los usuarios
perciben la utilidad de la tecnología en el mejoramiento de
su desempeño, a menudo surge la calidad percibida como
un factor mediador que regula las expectativas laborales y
orienta las habilidades hacia un determinado producto o
servicio.
No obstante que la calidad percibida selecciona la utili-
dad de la tecnología, es la percepción de eficacia la que
determina la utilidad de dicha tecnología (Ramírez, Ron-
dán y Arenas, 2010). En este sentido, los usuarios desarro-
llan expectativas no sólo de mejoramiento de sus funcio-
nes, sino de los resultados posibles que podrán obtener al
aceptar una tecnología determinada.
Debido a que la eficacia refiere a la diferencia entre los
objetivos esperados y los resultados obtenidos en grupos
de trabajo, subyace la influencia social como determinante
de la adopción de la tecnología (Kabeer y Muhammad,
2013). Un decremento en los valores de las expectativas de
los integrantes de un grupo de trabajo incide sobre la per-
cepción de utilidad de la tecnología. Del mismo modo, en
el caso de la percepción de riesgo al derivar de las expecta-
tivas del grupo, también regula la relación entre la utilidad
y la decisión de usar una tecnología.
La eficacia percibida, la utilidad esperada, las expecta-
tivas de facilidad de uso y control de la tecnología, así co-
mo las actitudes, intenciones y usos están encaminadas a la
satisfacción del usuario (Thiruchelvi y Koteeswari, 2013).
Se trata de un círculo virtuoso en el que las percepciones
se incrementan a medida que la tecnología produce satis-
facción en el usuario o genera confianza, compromiso e
innovación en los grupos de trabajo. Es decir, el uso inten-
sivo de la tecnología no sólo la hace compatible con un
estilo de vida individual o grupal, sino que también modi-
fica su apropiación social.
La relación entre individuo y tecnología conlleva dos
percepciones de utilidad y facilidad de uso que incidirán
sobre las actitudes, intenciones y comportamientos. A ni-
vel individual los efectos del uso intensivo de la tecnología
los cuales pueden extenderse a los grupos. En el caso de
comunidades o sociedades, la utilidad percibida al asociar-
se con variables sociodemográficas, socioeconómicas y