Tlamati, Volumen 6, Número 10. Enero-Junio 2015
ISSN: 2007-2066
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Justificación
A pesar de que la lealtad y la satisfacción han sido ám-
bitos muy investigados en la literatura sobre servicios, to-
davía existen deficiencias en la conceptualización y medi-
da de la lealtad y en la naturaleza de su relación con la
satisfacción (Moliner Velázquez, Gil Saura y Ruiz Molina,
2009). En el terreno de los servicios turísticos, Bennett y
Rundle-Thiele (2004) y Dimitriades (2006) ponen de relie-
ve el problema particular que presenta el turismo a la hora
de definir la lealtad, lo cual indica que los patrones de re-
petición de compra fácilmente aplicables a los productos y
a numerosos tipos de servicios no se ajustan cuando se trata
de la compra o consumo de servicios turísticos.
Acapulco, como ya se ha mencionado, es un destino
turístico en decadencia que dejó de captar turismo interna-
cional en las cantidades en que lo hacía en sus años de au-
ge, pero mantiene la preferencia del turismo nacional y del
que no se han hecho estudios que permita definir la manera
en que se construye la lealtad de ese turismo, ya que las
cifras que maneja la Secretaría de Turismo pudieran inter-
pretarse como solo una repetición de consumo turístico por
inercia.
Expectativas del turista
De las aportaciones teóricas revisadas hemos de desta-
car el papel de las expectativas como variable que contri-
buyen al proceso de formación de la satisfacción del con-
sumidor.
Una aproximación teórica, precisa las expectativas co-
mo el nivel de servicio que espera alcanzar el turista por lo
que las percepciones que tiene el turista dependen del nivel
de servicio que estima alcanzar tras su prestación (Grönroos,
1994).
Una de las cuestiones que plantean los investigadores es
si las expectativas del consumidor son estables o diná-micas
desde dos horizontes temporales diferenciados, el primero
rodea a la experiencia de consumo y el otro el
período comprendido entre la experiencia actual y futura del
consumidor con el producto o servicio (Femenía Mi-llet,
2011).
Existe un acuerdo generalizado de que las expectativas
tienden a ajustarse a los largo del tiempo (Oliver, 1997), de
esta manera tras la experiencia con el producto o servicio,
las expectativas de lo que ocurrirá en un encuentro futuro se
asentarán no sólo en las creencias del individuo antes del
encuentro sino también en su percepción del servicio y en la
información que obtenga a través de diversas fuentes como
la comunicación del proveedor o el boca-oreja. (Boulding,
1993). Los elementos que intervienen en las expectativas
esperadas por parte del turista son las siguien-tes: Promesas
explícitas, Promesas implícitas, Comunica-ción boca-oreja,
Experiencia pasada, Necesidades persona-les y Refuerzos
permanentes de servicios.
Sobre la satisfacción
Las pesquisas más recientes definen la satisfacción del
turista como un juicio afectivo-cognitivo. El concepto, ha
desarrollado interés en la literatura turística, tiene raíces en
la literatura de comportamiento del consumidor. La satis-
facción del consumidor se define como un juicio, ya sea por
su naturaleza cognitiva (Engel, Blackwell y Miniard, 1993),
o por su carácter afectivo o emocional (Spreng, Mackenzie
y Olshavsky, 1996) que se deriva de la expe-riencia del
individuo con respecto a un producto o servicio.
Sobre la lealtad
Según la definición de Oliver (1997), la lealtad se en-
tiende desde el punto de vista conductual, se refiere al
compromiso de repetición de compra de un producto o
servicio. De ahí que muchos investigadores definan la leal-
tad no sólo a partir del comportamiento, sino a partir de la
actitud, ya que la simple repetición de compra puede de-
berse a la inercia, la indiferencia o los costes de cambio
(Reichheld, 2003).