Artículo
Compromisos, retos, desafíos y un
pendiente de la reforma electoral federal del 2008
Commitments, challenges, obstacles and an outstanding
issue of the 2008 federal electoral
reform
Compromissos,
desafios, obstáculos e uma questão pendente da reforma eleitoral federal de
2008
Max Arturo López Hernández. ISNI 0000
0001 0699 2934
Universidad
Autónoma de Guerrero, Chilpancingo Guerrero, México. Email: tlamatisabiduria@uagro.mx.
Resumen
Se analiza
la reforma electoral federal de 2008 en México, destacando los compromisos,
retos, desafíos y un pendiente fundamental que enfrenta el Instituto Federal
Electoral (IFE). La transición democrática mexicana, marcada por la alternancia
en el año 2000 y las tensiones de 2006, evidenció la necesidad de fortalecer la
legalidad y legitimidad del sistema electoral. Entre los compromisos, se
subraya la obligación del Consejo General del IFE de modificar reglamentos para
garantizar transparencia, integrar la Unidad de Fiscalización, regular tiempos
en medios de comunicación y asegurar que los partidos cumplan con nuevas normas
de transparencia y digitalización. Asimismo, se enfatiza la importancia de que
las comisiones del IFE actúen con credibilidad y confianza. Los retos derivan
de la necesidad de redefinir las esferas de participación: partidos, mercado y
ciudadanía. Se busca consolidar a los partidos como instituciones formales,
regular precampañas y separar intereses económicos de los procesos electorales,
evitando la influencia del mercado publicitario. También se plantea la
exclusividad de los partidos en la inscripción de candidatos, lo que limita la
participación ciudadana independiente. En cuanto a los desafíos, el texto
propone avanzar hacia un Sistema Nacional Electoral que articule instancias
federales y estatales, con estrategias de concertación y coordinación que
fortalezcan la educación ciudadana y la legitimidad democrática. Finalmente, el
pendiente más crítico es la discrecionalidad en la elección de consejeros, lo
que pone en duda la autonomía ciudadana. Se sugiere un mecanismo transparente
de insaculación para garantizar representaciones legítimas y fortalecer la
confianza en el sistema democrático mexicano.
Palabras clave:
reforma, federal, retos, política, democracia, transparencia
Abstract
This paper analyzes the 2008
federal electoral reform in Mexico, highlighting the commitments, challenges,
and a fundamental issue facing the Federal Electoral Institute (IFE). The
Mexican democratic transition, marked by the change of power in 2000 and the
tensions of 2006, demonstrated the need to strengthen the legality and
legitimacy of the electoral system. Among the commitments, the paper emphasizes
the obligation of the IFE's General Council to modify regulations to guarantee
transparency, integrate the Oversight Unit, regulate airtime in the media, and
ensure that political parties comply with new transparency and digitalization
standards. It also stresses the importance of the IFE's commissions acting with
credibility and trustworthiness. The challenges stem from the need to redefine
the spheres of participation: political parties, the market, and citizens. The aim is
to consolidate political
parties as formal institutions, regulate
pre-campaigns, and separate
economic interests from electoral processes, preventing the
influence of the advertising market.
The paper also addresses the issue of the parties' exclusive right to register candidates, which limits independent citizen participation. Regarding
the challenges, the text proposes moving
towards a National Electoral System that integrates federal and state bodies, with strategies for consensus-building and coordination that strengthen civic education and democratic legitimacy. Finally, the most critical outstanding issue is the discretionary nature of
the selection of electoral councilors, which calls into question citizen autonomy. A transparent random selection mechanism is suggested to guarantee legitimate representation and strengthen
trust in the Mexican democratic
system.
Keywords: reform, federal, challenges, politics, democracy,
transparency
Resumo
Este artigo analisa a reforma eleitoral federal de 2008
no México, destacando os compromissos, os desafios e uma questão fundamental
enfrentada pelo Instituto Federal Eleitoral (IFE). A transição democrática
mexicana, marcada pela mudança de poder em 2000 e pelas tensões de 2006,
demonstrou a necessidade de fortalecer a legalidade e a legitimidade do sistema
eleitoral. Entre os compromissos, o artigo enfatiza a obrigação do Conselho
Geral do IFE de modificar as normas para garantir a transparência, integrar a
Unidade de Fiscalização, regular o tempo de antena nos meios de comunicação e
assegurar que os partidos políticos cumpram os novos padrões de transparência e
digitalização. Também ressalta a importância de as comissões do IFE atuarem com
credibilidade e confiabilidade. Os desafios decorrem da necessidade de
redefinir as esferas de participação: partidos políticos, mercado e cidadãos. O
objetivo é consolidar os partidos políticos como instituições formais, regular
as pré-campanhas e separar os interesses econômicos dos processos eleitorais,
impedindo a influência do mercado publicitário. O artigo também aborda a
questão do direito exclusivo dos partidos de registrar candidatos, o que limita
a participação independente dos cidadãos. Em relação aos desafios, o texto
propõe a transição para um Sistema Eleitoral Nacional que integre os órgãos
federais e estaduais, com estratégias de construção de consenso e coordenação
que fortaleçam a educação cívica e a legitimidade democrática. Por fim, a
questão mais crítica ainda pendente é o caráter discricionário da seleção dos
conselheiros eleitorais, que coloca em xeque a autonomia cidadã. Sugere-se um
mecanismo transparente de seleção aleatória para garantir a representação
legítima e fortalecer a confiança no sistema democrático mexicano.
Palavras-chave: reforma, federal, desafios, política, democracia,
transparência
Recibido:
01 de enero 2009
Revisado:
05 de marzo de 2009
Aprobado:
07 de mayo de 2009
Publicado:
01 de junio de 2009
Introducción
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La
transición de un sistema autoritario a un sistema electoral competitivo en
México ha requerido, entre otras cosas, de la elaboración de una estrategia que
considere al arbitraje electoral, parte esencial de la lucha por el poder
político, para con ello garantizar la legalidad y sobre todo la legitimidad del
sistema electoral mexicano. En esta construcción se han presentado situaciones
inéditas que han requerido de reformas normativas que den mayor sustento a la
competencia electoral, y
por tanto es necesario opinar sobre el sentido de las reformas electorales
federales recientes para proponer aspectos de seguimiento y evaluación
ciudadana a las acciones del Consejo General del IFE renovado.
La
complejidad del tema puede ser considerada desde varias opciones y mi propuesta es a
partir de cómo se van a aplicar las modificaciones normativas por el Consejo
General del IFE, tomando en consideración cuatro aspectos: compromisos, retos,
desafíos y un pendiente básico.
En
la definición de compromisos, es necesario conocer y resolver de manera
detallada los aspectos de funcionamiento normativo afectados por la reforma,
con la ampliación de la capacidad ejecutiva del Consejo General y de las
atribuciones del IFE, como acciones fundamentales del nuevo quehacer cotidiano
y de cuyo seguimiento deberán dar cuenta ante el Congreso y los partidos.
Al
referir el tema de los retos del IFE, es para dar seguimiento a la manera como
el Consejo precisa las esferas de competencia y participación de los diversos
sectores de la Nación con respecto al proceso electoral, definiendo la
estrategia para la separación de las actividades electorales a través de la
elaboración precisa de las funciones que corresponden a cada segmento: a los
partidos, al interés privado del mercado y a las atribuciones individuales en
dicha materia.
El
tema de los desafíos tiene que ver con la forma de visualizar las nuevas
situaciones electorales para la recuperación de la honorabilidad, transparencia
y legitimidad del Consejo General del IFE; y cómo se lo gran los acuerdos
trascendentales entre los diversos niveles de gobierno central y local, para
garantizar la construcción de un sistema político electoral que integre al
conjunto de procesos electorales.
Y
si bien el modelo fue efectivo y permitió el desarrollo mexicano, presentó
muestras de agotamiento con la desaceleración económica expresada en el ciclo
de crisis económicas en los ochentas y en el deterioro de la credibilidad
política de los ciudadanos, a partir de los setentas.
Y
un pendiente que debe considerarse como el asunto planteado de manera muy
endeble en la agenda de discusión del Congreso, referente a la integración del
Consejo General del IFE, que por la manera reciente de manejarlo, ha puesto en
duda la autonomía de la participación ciudadana en la representación del
Consejo General del IFE, pues no son claros los procesos de elección de sus
integrantes en ninguno de los niveles de representación: federal, local o
distrital, dando pauta para pensar en un organismo controlado partidariamente.
Contexto
El desarrollo
social, económico y político en México estuvo determinado hasta el año 2000 por
el sistema de partido hegemónico. Y si bien el modelo fue efectivo y permitió
el desarrollo mexicano, presentó muestras de agotamiento con la desaceleración
económica expresada en el ciclo de crisis económicas en los ochentas y en el
deterioro de la credibilidad política de los ciudadanos a partir de los
setentas2. Afortunadamente los actores políticos de la vida nacional
canalizaron las diferencias y se crearon las condiciones para consolidar el
sistema de partidos a través de la definición de mecanismos efectivos de
competencia electoral.
La evidencia de
que existe en México un sistema electoral altamente competitivo se dió en el 2000 con la alternancia federal, y en el 2006
donde se presenciaron situaciones novedosas no previstas por la Ley que
condujeron a reformas del cofipe que pueden considerarse de tercera
generación para el proceso electoral mexicano3.
Sin embargo, la
construcción de la Democracia en México es aún un proceso no terminado, como se
manifestó a partir de las elecciones del 2005, donde se hizo evidente la
debilidad del Consejo General del IFE y los cambios desafortunados del mismo.
Desde esta perspectiva, el renovado Consejo Electoral enfrenta, con las
reformas electorales, tareas diferentes a las anteriores representaciones, las
cuales considero pueden ser revisadas desde varios puntos de vista: como
compromisos, retos, desafíos y pendientes.
Compromisos
Los
compromisos son parte de la responsabilidad personal e institucional y se
derivan de las nuevas tareas establecidas a partir de la reforma, donde es
necesario reestructurar y revisar las acciones programadas para adecuarlas a
las reformas constitucionales y leyes secundarias, diseñando las estrategias y
acciones derivadas de las mismas, entre las cuales se mencionan las siguientes:
Modificar los
reglamentos que tienen que ver con la organización y con los procedimientos,
derivados de los ajustes provocados por la Reforma. En especial aquellos que
superan limitaciones legales y que permiten mayor confianza, transparencia y
legitimidad en la votación, como es el caso de los supuestos legales que
obligan a realizar un nuevo cómputo de las elecciones en los Consejos
Distritales. En este sentido, la reglamentación de dichas disposiciones debe
hacerse con el objetivo claro de maximizar la confianza, transparencia y
legitimidad de las actuaciones de los diferentes órganos del IFE.
1.
Integrar la Unidad de Fiscalización con el
personal que se tiene y elaborar el reglamento respectivo. Evidentemente que
no hay alusión a recursos extraordinarios para la construcción de una nueva
unidad administrativa.
Organizar
los mecanismos para la distribución y contratación de los tiempos en los medios
de comunicación4 y elaborar los lineamientos aplicables a los
noticieros, lo que está causando un fuerte debate nacional (Artículo 49.7),
sobre la libertad de expresión y lo anticonstitucional de la propuesta.
Preparar los efectos posibles en otros medios como son los espectaculares y la
prensa escrita, que no están considerados en el esquema legales que obligan a
realizar un nuevo cómputo de las elecciones en los Consejos Distritales. En
este sentido, la reglamentación de dichas disposiciones debe hacerse con el
objetivo claro de maximizar la confianza, transparencia y legitimidad de las
actuaciones de los diferentes órganos del IFE.
2.
Integrar la Unidad de Fiscalización con el
personal que se tiene y elaborar el reglamento respectivo. Evidentemente que
no hay alusión a recursos extraordinarios para la construcción de una nueva
unidad administrativa.
Organizar
los mecanismos para la distribución y contratación de los tiempos en los medios
de comunicación4 y elaborar los lineamientos aplicables a los
noticieros, lo que está causando un fuerte debate nacional (Artículo 49.7),
sobre la libertad de expresión y lo anticonstitucional de la propuesta.
Preparar los efectos posibles en otros medios como son los espectaculares y la
prensa escrita, que no están considerados en el esquema Electoral, Registro
Federal de Electores y de Quejas y Denuncias (Artículo 116). Significativamente
será interesante observar la forma de actuación de dichas Comisiones, darle
seguimiento para que demuestren legalidad, confianza y credibilidad, porque las
comisiones ya se reordenaron pero su integración no es
ninguna garantía per sé, porque permea la
percepción del compromiso partidario.
Derivada
de la tradición marcada por el autoritarismo político en México, que controlaba
todos los aspectos de la vida pública, las nuevas reformas trastocan las
relaciones centralizadas y por tanto son los retos actuales del IFE, pues las
reformas son parte de la construcción de una nueva cultura política, a partir
de la elaboración de normas y mecanismos que ofrezcan claridad y definan las
nuevas esferas de participación electoral y el papel que deben asumir los
diversos agentes sociales con respecto a la misma: partidos, mercado y
ciudadanos.
a)
Con respecto a los Partidos Políticos, las
modificaciones al Libro Segundo precisan la exclusividad de los Partidos
Políticos en el proceso electoral y los consolidan como instituciones formales.
Las funciones de los partidos, como organizaciones ciudadanas con registro en
el IFE, hacen a un lado la mediación entre los ciudadanos y las agrupaciones
políticas5 y las encaminan solamente a la formación política y a
coadyuvar al desarrollo de la vida democrática -cualquier cosa que eso pueda
significar-(coFiPE arts. 33-35).
En
lo general las reformas intentan mayor consistencia a la vida institucional
interna de los partidos e incorporan los argumentos de equidad, género,
protección al medio ambiente y de transparencia en el manejo de recursos6,
aspectos que inician la solución de “fallas” en el sistema electoral sin lograr
resolverlo en su totalidad, pues quedan pendientes asuntos como los de la
participación indígena.
La
pérdida de confianza ciudadana en los Partidos Políticos se traduce en la
adición al capítulo V, Título segundo; de las obligaciones de los Partidos
Políticos en materia de transparencia y se crea la Unidad de Fiscalización7
para dar certidumbre a la ciudadanía del manejo financiero de los partidos.
Dentro
del proceso de institucionalización se agrega a la normativa -un Capítulo
completo con siete artículos- uno de los pendientes que ha aflorado en la
lucha por el poder al interior de los partidos y que ha generado desconfianza
ciudadana: la regulación de las precampañas, a través de tiempos, propagandas y
elecciones internas que deberán ser consignadas en los estatutos de los
propios partidos8. Y donde las instituciones electorales tendrán que
ser también el árbitro de las lides internas de los partidos, las cuales han
reflejado los conflictos de intereses facciosos, donde el tema de proyecto
político nacional, no es el punto fundamental del debate.
b)
Los retos son parte del proceso cultural,
y uno de ellos corresponde a separar de los procesos electorales el universo
de la vida económica, que tiene sus propios ritmos. Las reformas separan los
agentes económicos del papel que tradicionalmente han desarrollado dentro del
régimen unipartidista. En principio eliminan la función política tradicional
del corporativismo gremial (art. 22.2) y es derivada a donde corresponde, es
decir al mercado laboral, recuperando el valor ciudadano para tomar sus propias
determinaciones, independiente de la defensa de sus derechos sindicales (esta
parte corresponde a reformas de la primera generación: estructurales).
Uno
de los aspectos más sensibles de la reforma que debe ser manejado muy
cuidadosamente, es la prohibición para contratar propaganda en radio y
televisión relacionada con los procesos electorales9, significando
la exclusividad de los partidos para realizar la competencia electoral, porque
si bien la gobernabilidad democrática se apoya en la comunicación, ésta no debe
arriesgarse a la intervención de intereses de facciones económicas, que por su
esencia son diferentes al interés público, ya que la confianza ciudadana
funciona con marcos de referencia evaluables (Lechner) y las intervenciones del
mercado no permiten evaluar el compromiso de las plataformas electorales.
En
el mismo sentido, lo hacen con respecto al mercado de la publicidad ya que las
reformas referentes a los medios de comunicación, permiten establecer las
reglas del comportamiento y enfrentar uno de los “peligros de la democracia”10,
donde de manera impune los medios de comunicación pueden crear figuras
públicas, a partir exclusivamente del manejo de imagen. El costo de las mismas
puede deteriorar la calidad de los ciudadanos con posibilidades de ser electos
y privilegia al personaje de mayores recursos económicos. Por esto es
importante diferenciar la esfera de lo público -campañas-, de la esfera de lo
privado -negocios-, sin menoscabo de la libertad de expresión11; y
al precisar las atribuciones y competencias de cada una de las esferas también
permite definir el interés público con respecto al interés privado.
La
falta de sensibilidad para manejar estos temas se ha visto reflejada en la
intervención del mercado publicitario para intervenir, amparándose en la
Libertad de expresión, en el cuestionamiento al lenguaje de “Presidente
Legítimo” y evidentemente a la falta de precisión en cómo desarrollar los
debates públicos.
c)
El reto del IFE con respecto a la esfera
societal también va a ser planteado por las reformas, ya que es determinante
la atribución exclusiva de los partidos para inscribir candidatos de elección
pública, porque permite diferenciar las esferas de la lucha política por el
poder, con respecto a las atribuciones de lo específicamente social12.
Con ello culmina las intenciones individuales para ser opción de política
pública y el compromiso es la forma en que este instituto puede asumir la
responsabilidad de generar la conciencia suficiente para delimitar estos campos
de acción.
Si
bien la participación ciudadana cubre el espectro de las actividades sociales,
en un régimen de derecho se establecen las reglas de participación que ordenen
las acciones políticas y el comportamiento de los ciudadanos para intervenir en
las justas electorales, lo circunscriben al manejo de uno de los derechos: el
de organizarse en Partidos Políticos, lo que significa institucionalizar la
competencia, la pluralidad y diversidad de las opiniones organizadas, para
incursionar en los poderes ejecutivo y legislativo, tal como está contenido en
la Constitución y en el cofipe, donde los Partidos Políticos serán los
únicos garantes de la institucionalidad del proceso electoral13 y
donde las reformas confirman y precisan las funciones de los partidos.
Con
las reformas la idea de que un ciudadano sin partido puede conformarse él
mismo en una representación popular, significaría suplir la normatividad del
sistema político electoral mexicano y circunscriben la intervención ciudadana a
su intervención en los niveles de Consejeros
Ciudadanos, sean Generales, Locales o Distritales y el papel fundamental en las
casillas, durante el proceso de la jornada electoral.
Dentro
de las reformas al cofipe, los capitulados sobre la intervención de
los ciudadanos no han sido sustanciales y solamente se han dirigido a la
solución de problemas puntuales en el ejercicio de la jornada14 y
acentuar la necesidad de elevar el nivel de la cultura política. Todo parece
indicar que el IFE se acerca cada vez más a convertirse, sin duda en el aparato
administrativo de las jornadas electorales, y con ello, a distanciarse de la
intervención ciudadana con el “peligro” de considerarla una esfera de bajo
nivel de conciencia política, a la cual hay que reeducar para que en última
instancia esté preparada exclusivamente para votar, porque de todos los demás
ejercicios relacionados con el proceso electoral están excluidos, incluyendo la
posibilidad de opinar críticamente.
Desafíos
Los
desafíos del IFE son parte de la construcción de la democracia y tienen que ver
con el imaginativo racional. La construcción de la democracia en México a
través de la formalización de sus instituciones, es en sí mismo un gran desafío
que se ha ido construyendo a pasos acelerados. En este sentido uno de los
desafíos derivado de la lectura de las reformas es el de iniciar el diseño del
Sistema Nacional Electoral Mexicano que estaría compuesto por el Sistema Federal
y los Sistemas Autónomos Estatales, siendo necesario pensar en generar redes
de entendimiento para la construcción de ese sistema.
Este
planteamiento debe considerarse como una agenda pendiente y de alto riesgo,
pues la delicadeza de las negociaciones tiene que incluirse dentro del esquema
de reformas del estado, referidas a la descentralización (reformas
institucionales de segunda generación). Considerar la posibilidad de ejercer nacionalmente
una jornada electoral completa de renovación de poderes nacionales, estatales
y municipales en los poderes ejecutivo y legislativo conduce al establecimiento
de reglas para la concertación con los organismos locales que permitan la
adecuación de tiempos electorales15.
El
desafío es precisamente iniciar las estrategias de concertación y coordinación
con las instancias estatales (grupos de poder) para establecer un plan
estratégico nacional con la participación activa de las mismas. Donde además de
considerar los procesos electorales y la heterogeneidad de las estructuras
electorales locales, también se puedan compartir proyectos de educación
ciudadana e investigaciones que den cuenta del complejo de los procesos
electorales en México y donde no necesariamente están comprometidos los
intereses locales.
Pendiente
Aún
existen temas no registrados en la agenda del debate de las reformas, como el
caso de equidad política para la participación de núcleos indígenas y sectores
vulnerables. Sin embargo, el pendiente de la reforma Electoral considerado en
estos momentos se refiere a la discrecionalidad en la elección de Consejeros tanto generales como locales o distritales, donde
la ambigüedad para la asignación es evidente y permite prevalecer la
informalidad, dando pauta a la asignación de puestos bajo la premisa de las relaciones
personales y de los intereses partidarios que ha predominado en el México
autoritario y del cual tampoco el IFE se está desprendiendo. Ya que una forma
de garantizar la transparencia, honestidad y capacidad de la representación
ciudadana debería ser parte de un ejercicio de insaculación, a partir de un
padrón de ciudadanos interesados que hayan cubierto requisitos básicos para
cumplir con la representación ciudadana.Vista la
reforma como acciones a realizar, los retos, compromisos y desafíos son parte
del aprendizaje que los mexicanos estamos teniendo de un sistema democrático
con amplia competencia de partidos, y los nuevos consejeros deben estar concientes de que su acción debe ser profundamente
reflexiva porque de ello depende la velocidad con que podamos lograr la
estabilidad, confianza y legitimidad de la forma de representación democrática
que hemos adoptado para elegir a nuestros gobernantes y representantes
legislativos16.
Con
una actitud propositiva, los Consejeros Electorales deben responder a temas
básicos: el voto desde el extranjero, la corresponsabilidad con las elecciones
locales, la fiscalización y regulación del acceso a medios de los Partidos
Políticos excluyendo la intervención privada, dar claridad al procedimiento
sancionador en materia de medios y en especial a las faltas de los Partidos
Políticos y, sobre todo, establecer las facultades del IFE para impedir que el
gobierno y otros poderes fácticos influyan en los procesos electorales. Tareas
que solamente podrán ser cumplidas si se cuenta con un organismo sólido y
legitimado con la sociedad mexicana.
Será
tarea de la ciudadanía evaluar el comportamiento de los Consejeros
Electorales porque son el garante para la consolidación de nuestra incipiente
democracia mexicana, evaluación que sin duda se traduce en confianza y
participación en el sistema electoral mexicano.
Bibliografía
BOVERO, Michalengelo. Los
de safios actuales de la Democracia, IFE, México, 1995.
CAVAROZZI, Marcelo. Consolidación
democrática y orden político en América Latina después del ajuste económico, IFE, México, 1999.
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sistemas políticos, Biblioteca de Etica, Filosofía
del Derecho y Política, U. de Maguncia, Alemania e ITAM, México, Distribuciones
Fontamara, S.A. México, 1995, 2a edición.
LECHNER, Norbert, Cultura política y gobemabilidad democrática, IFE, México, 1995.
NOHLEN, Dieter. Instituciones y cultura política,
IEEM, México, 2007.
SARTORI, Giovanni. ¿Qué es la democracia?,
Edit. Nueva Imagen, México, 1997.
RABOTNIKOF, Nora, EL ESPACIO PÚBLICO y la
DEMOCRACIA MODERNA, IFE, México, 1997. Constitución
Política de los Estados Unidos Mexicanos.
Notas
1
Ponencia presentada en el XX Congreso de
SOMEE, realizado en Morelia Michoacán México. Noviembre del 2008
2
“El segundo proceso que también ha
afectado al conjunto de América Latina —...comenzó unos años antes de la década
de los ochenta- es lo que yo caracterizo como el agotamiento del modelo de
intervencionismo económico y de formas estatistas de hacer política...” Cavarozzi 1999:12)
3
El planteamiento de reformas
generacionales, se presentó como una propuesta para visualizar los cambios que
se estaban presentando en América Latina, considerando a las reformas
estructurales como de primera generación; a las institucionales de segunda; y a
la de tercera, como aquellas reformas que tendían a resolver los problemas
generados por ambas. Esta propuesta coincide con las reformas que se inician
con la Ley de Organizaciones Políticas y
Procesos Electorales en 1977
Y
OOFIPE; posteriormente con la autonomía del IFE en 1993 Y L intervención
ciudadana; y
la tercera del 2008, con la cual se intenta resolver “fallas” en la Ley y
atenuar los aspectos de equidad.
4
Título Tercero, Capítulos del 48 al 76
5
Anteriormente era el antecedente para el
registro de los partidos: Art. 24, Libro Segundo, Título Segundo, Capítulo
Primero.
6
Artículos: 38 s y t; 218.3; 2.30.2.
7
Libro Tercero, Título segundo, Artículo
108.1 e.
8
Capítulo Primero, del Título segundo,
artículo del 2llal 217.
9
Libro Segundo, Título Tercero. Capítulo
Primero, artículo 49-4
10
“Una gran empresa económica, en el corazón
de la civilizadísima Europa, no sólo pretendió determinar el gobierno —como
pasaba en los tiempos de la United Fruit. En ciertas zonas de América Latina- sino que
pretendió convertirse en el gobierno mismo. Y lo logró, ya que se trata de la
empresa televisiva: el gran holding de Silvio Berlusconi, la flninvest, ha fundado su imperio económico y financiero
sobre su cuasimonopolio de la televisión privada”.
Bovero 1995: 9-10. Y vuelve a repetir en el 2008. El Artículo 49-4
señala: “ninguna persona física o moral, sea a título propio o personal o por
cuenta de terceros, en ningún momento podrá contratar dirigida a influir en las
preferencias electorales de los ciudadanos, para su promoción personal con
fines electorales”. Título Tercero. Capítulo Primero.
11
“La libertad de expresión encuentra su
natural continuación en la libertad para organizarse, para propagar lo que
queremos decir. Los partidos modernos...constituyen la primera ilustración
concreta de cómo la libertad de opinión puede convertirse en ‘organización de
la opinión’.” (Sartori 1997:
65). Y en las reformas al COFIPE en el artículo 233.1
12
“Más allá de la crítica anti ilustrada, el
paralelismo habla de situaciones en las que el Estado (entendido como aparato
de gobierno, como administración y
como ‘razón’) monopoliza la responsabilidad política y crea, por
exclusión, su otro indiferenciado: la sociedad civil” (Rabotnikof
1997: 43)
13
Artículo 41 de la Constitución Política de
los Estados Unidos Mexicanos y Artículo 22, del COFIPE.
14
Artículos del 4 al 6, De la participación
de los ciudadanos en las elecciones.
15
Un tema en el debate se refiere a la
heterogeneidad de las leyes, estructuras y composición territorial entre las
representaciones federales, estatales y municipales, de donde derivan
dificultades funcionales para la articulación entre los distritos locales, para
realizar en un sólo momento elecciones nacionales, cuando no hay una correspondencia.
16
“Es obvio que para que un sistema
político-jurídico exista no basta que un grupo de personas más o menos amplio
adopte un punto de vista interno con respecto a una determinada regla de
conocimiento. El punto de vista interno es condición necesaria pero no
suficiente. Se requiere, además, que quienes lo adoptan tengan el poder de
imponer su regla de reconocimiento en la respectiva sociedad.” (Garzón 1995-3
V