Revista Tlamati, vol. 22 núm. 35
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Doi. 10.5281/zenodo.19073893
Artículo de Investigación
Comportamiento de la temperatura superficial del mar y la clorofila-a bajo
condiciones El Niño y La Niña frente a las costas de Guerrero, México
Sea surface temperature and chlorophyll-a behavior under El Niño and La
Niña conditions off the coast of Guerrero, Mexico
Comportamento da temperatura superficial do mar e da clorofila-a em
condições de El Niño e La Niña na costa de Guerrero, México
Jesús Guadalupe Padilla-Serrato1,2* ID. 0000-0001-6815-9147
Carlos Valencia-Cayetano2 ID. 0000-0002-2732-6372
Rafael Flores-Garza2 ID. 0000-0002-6926-3250
Pedro Flores-Rodríguez2 ID. 0000-0003-3246-5788
Carmina Torreblanca-Ramírez2 ID. 0000-0002-0901-296X
1Investigadoras e Investigadores por México-SECIHTI. Ciudad de México, México.
2Universidad Autónoma de Guerrero, Facultad de Ecología Marina, Acapulco, Guerrero, México.
*Autor de correspondencia jgpadillaserrato@gmail.com
Recibido: 18/01/2025
Revisado: 03/03/2025
Aprobado 11/04/2025
Publicado:06/06/2025
Resumen
Se evaluaron los efectos de los eventos La Niña y El Niño sobre la temperatura superficial del
mar (TSM) y la concentración de clorofila (Chl-a) frente a las costas de Guerrero. Para ello, se
emplearon imágenes de satélites obtenidas de la página de la NASA (Ocean color) para obtener
series históricas de dichas variables. Se realizó una reconstrucción histórica (2003 a 2015) de la
TSM y Chl-a para observar sus fluctuaciones en el tiempo. De esta serie de tiempo, se eligieron los
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años 2011 (La Niña), 2013 (Normal) y 2015 (El Niño) para determinar el comportamiento de las
anomalías TSM y la concentración de Chl-a. Utilizando el método de Kriging se realizó una
interpolación para determinar de manera espacial las anomalías de la TSM y concentración de Chl-
a frente a las costas de Guerrero. Así mismo, un análisis de correlación de Spearman fue realizado
para determinar si la concentración de Chl-a se relaciona con la TSM y su anomalía. La TSM
mostró un aumento sostenido del 2003 al 2015 en las costas de Guerrero. La Chl-a presentó
fluctuaciones entre los años con picos mayores y menores como respuesta a los eventos de El Niño
y La Niña. De manera espacial fue evidente que las anomalías negativas de TSM durante La Niña
fueron mayores en los primeros meses del año en la porción noroeste de las costas de Guerrero,
mientras que durante el evento El Niño las anomalías positivas mayores a los 0.5° C se observaron
en la mayor parte de las costas de Guerrero. La concentración de Chl-a fue mayor durante el evento
La Niña y disminuyeron significativamente durante El Niño. Los análisis de correlación de
Spearman mostraron una relación negativa con la TSM y sus anomalías. En este estudio se reportan
por primera vez los efectos que tienen los eventos de La Niña y El Niño en la productividad
primaria de las costas de Guerrero.
Palabras clave: El Niño, La Niña, Clorofila-a, Temperatura superficial del mar, Costa de Guerrero.
Abstract
The effects of La Niña and El Niño events on sea surface temperature (SST) and chlorophyll
concentration (Chl-a) were evaluated off the coast of Guerrero. For this purpose, satellite images
obtained from NASA's web page (Ocean color) were used to obtain historical series of these
variables. A historical reconstruction (2003 to 2015) of SST and Chl-a was performed to observe
their fluctuations over time. From this time series, the years 2011 (La Niña), 2013 (Normal) and
2015 (El Niño) were chosen to determine the behavior of SST anomalies and Chl-a concentration.
Using the Kriging method, an interpolation was performed to determine spatially the SST
anomalies and Chl-a concentration off the coast of Guerrero. Likewise, a Spearman correlation
analysis was performed to determine if Chl-a concentration is related to SST and its anomaly. SST
showed a sustained increase from 2003 to 2015 along the coast of Guerrero. Chl-a fluctuated
between years with higher and lower peaks in response to El Niño and La Niña events. Spatially,
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it was evident that the negative SST anomalies during La Niña were greater during the first months
of the year in the northwestern portion of the coasts of Guerrero, while during the El Niño event,
positive anomalies greater than 0.5° C were observed along most of the coasts of Guerrero. The
concentration of Chl-a was higher during the La Niña event and decreased significantly during El
Niño. Spearman correlation analyses showed a negative relationship with SST and its anomalies.
This study reports for the first time the effects of La Niña and El Niño events on the primary
productivity of the coasts of Guerrero.
Keywords: El Niño, La Niña, Chlorophyll-a, Sea surface temperature, Coast of Guerrero.
Resumo
Foram avaliados os efeitos dos eventos La Niña e El Niño sobre a temperatura da superfície do mar (TSM)
e a concentração de clorofila (Chl-a) na costa de Guerrero. Para isso, foram utilizadas imagens de satélite
obtidas no site da NASA (Ocean Color) para obter séries históricas dessas variáveis. Foi realizada uma
reconstrução histórica (2003 a 2015) da TSM e da Chl-a para observar suas flutuações ao longo do tempo.
Dessa série temporal, foram selecionados os anos de 2011 (La Niña), 2013 (Normal) e 2015 (El Niño) para
determinar o comportamento das anomalias da TSM e da concentração de Chl-a. Utilizando o método de
Kriging, realizou-se uma interpolação para determinar espacialmente as anomalias da TSM e da
concentração de Chl-a na costa de Guerrero. Da mesma forma, realizou-se uma análise de correlação de
Spearman para determinar se a concentração de Chl-a está relacionada com a TSM e sua anomalia. A TSM
apresentou um aumento sustentado de 2003 a 2015 na costa de Guerrero. O Chl-a apresentou flutuações
entre os anos, com picos maiores e menores em resposta aos eventos El Niño e La Niña. Espacialmente,
ficou evidente que as anomalias negativas da TSM durante La Niña foram maiores nos primeiros meses do
ano na porção noroeste da costa de Guerrero, enquanto durante o evento El Niño as anomalias positivas
superiores a 0,5 °C foram observadas na maior parte da costa de Guerrero. A concentração de
Palabras clave: El Niño, La Niña, Clorofila-a, Temperatura superficial del mar, Costa de Guerrero.
Introducción
El ciclo de El Niño y La Niña son los componentes más conocidos en la variabilidad climática
natural interanual, cuya señal se percibe en diferentes regiones del planeta. Se destacan por generar
marcadas oscilaciones en las variables climatológicas, por ejemplo, en la temperatura del aire,
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precipitación, cambios en las corrientes oceánicas, etc. (Pabón-Caicedo y Montealegre-Bocanegra,
2017; Hidayat et al., 2025; Morley et al., 2025). El Niño (EN) se caracteriza por causar un aumento
de la temperatura superficial del mar (TSM) en la región del Pacífico ecuatorial (Gajardo et al.,
2013), afectando las costas de Chile, Perú, Ecuador, Colombia, Centro América y México
(Rodríguez, 2004; Gaxiola-Castro et al., 2008); en cambio, La Niña (LN) provoca una disminución
de la TSM en las mismas áreas (Escalante et al., 2013; Gajardo et al., 2013).
Los efectos de El Niño incluyen cambios ambientales como: calentamiento de la capa de mezcla,
aumento del nivel medio del mar, aumento del flujo geostrófico hacia los polos, cambios en los
patrones de circulación, vientos más débiles, hundimiento de la termoclina, disminución en el
enriquecimiento del agua y disminución en la productividad primaria (fitoplancton) (Escalante et
al., 2013; Gajardo et al., 2013). Por otro lado, durante La Niña afloran aguas subsuperficiales más
frías de lo normal (García-Díaz et al., 2008, Calvo-Vargas et al., 2014), provocando que la
corriente fría de Humboldt fluya a lo largo de la costa sudamericana, transportando aguas ricas en
nutrientes que propician un aumento de la producción primaria (Gajardo et al., 2013). Los efectos
de La Niña son los menos estudiados, sin embargo, esta fase se caracteriza por una intensificación
de los vientos alisios, un enfriamiento de la capa superficial del mar en el Pacífico Oriental
Tropical-Subtropical, una presión atmosférica muy baja cerca de Darwin (Australia) y una presión
muy alta cerca de las Islas Tahití (García-Morales et al., 2017; Holbrook et al., 2020; Lehodey et
al., 2020).
La productividad primaria en los océanos es generada por diminutos organismos autótrofos que
conforman el fitoplancton y son un elemento fundamental para la entrada de energía en los
ecosistemas marinos (Montecino y Pizarro, 2006), debido a que la producción primaria proviene
del proceso de fotosíntesis. La importancia del fitoplancton radica en que son es la base principal
de las redes tróficas de los ecosistemas pelágicos del océano y son el alimento para los siguientes
eslabones de la trama trófica (Pérez-Arvizu et al., 2013). En zonas con altas concentraciones de
fitoplancton se ven beneficiadas, por ejemplo, las comunidades de invertebrados, peces, aves y
mamíferos (Uitz et al., 2015), provocando la presencia de recursos con importancia para la pesca.
Actualmente, a partir del uso de sensores satelitales que captan el color del océano, ha sido posible
estimar la TSM y la biomasa de fitoplancton (cuantificada como Clorofila-a) a grandes escalas
espaciales, con base en esta información es posible conocer la variabilidad causada por patrones
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climáticos a gran escala como El Niño y La Niña. Los resultados de la información del color del
océano han revolucionado el campo de la oceanografía biológica, con importantes contribuciones
a la biogeoquímica, oceanografía física, modelos del sistema oceánico, pesquerías y manejo costero
(Platt et al., 2008).
El objetivo principal de este trabajo es reportar por primera vez el comportamiento de la TSM y
la concentración de clorofila (productividad primaria) frente a las costas de Guerrero durante
condiciones normales y durante años catalogados como eventos El Niño y La Niña, lo anterior con
el fin de determinar la variabilidad en la concentración de clorofila-a y TSM de manera espacial en
respuesta a estas dos condiciones.
Metodología
Para el propósito de esta investigación, se tomaron dos patrones climáticos, observados de
acuerdo con el Índice Oceánico El Niño (ONI) (NOAA, 2023), La Niña durante el año 2011 y El
Niño de 2015. Para fines comparativos se utilizó el año 2013 el cual fue considerado como un año
con condiciones normales. El área analizada abarcó el frente costero del estado de Guerrero hasta
una distancia aproximada de los 280 km en su distancia máxima a partir de la línea de costa (Figura
1).
Figura 1. Área de estudio. Se muestra el área que fue analizada frente a las costas de Guerrero,
Se procesaron imágenes de satélite mensuales de la temperatura superficial del mar (TSM) y
clorofila-a (Chl-a) del sensor Moderate Resolution Imaging Spectrodiometer que navega en el
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satélite Aqua (Earth Observing System PM) (Aqua-MODIS). Los datos abarcaron los años de 2003
a 2015, y fueron descargados de la página con acceso gratuito de la NASA
(https://oceancolor.gsfc.nasa.gov/). Estas imágenes tienen una resolución de 4x4 km2, nivel 3 de
procesamiento (L3), y contienen información bytes-formato valor, posición geográfica y filtros
para remover la información no útil. Los datos TSM corresponden a la radiación de 11 µm en
periodo diurno y se expresan en °C. Los datos de Chl-a se expresan en mg m-3. Las imágenes
descargadas fueron importadas y procesadas en el programa R (R Core team, 2021) utilizando la
librería Satin con la función read.nasaoc(). Una vez graficada y procesada la imagen los datos se
guardaban y exportaban en .csv para posteriormente procesarla en Excel.
Se realizó una reconstrucción de serie de tiempo (periodo 2003-2015) de la TSM y Chl-a. Para
cada variable se estimaron las anomalías estandarizadas (), las cuales representan la separación
de un valor con respecto a la media durante cierto periodo de referencia. La anomalía estandarizada
, fue calculada de la siguiente manera:
donde es el dato del mes , es el promedio de todos los meses (el promedio de un mes en
todos los años de estudio) y es la desviación estándar.
Las TSM de 2011, 2013 y 2015 fueron representadas mensualmente con gráficos de caja y bigotes,
lo que permitió determinar gráficamente la asimetría de las distribuciones con respecto a la posición
de la media y la ubicación de los cuartiles 25% -75% respecto al rango de valores extremos. La
Chl-a fue representada con gráficas de promedio con su desviación estándar (DE) de manera
mensual. Los análisis y gráficos anteriormente mencionados fueron realizados con el software
GraphPAD Prism 8.
De los datos de TSM y Chl-a se compararon los mismos meses entre los años 2011, 2013 y 2015,
tomando 2013 como un año de condiciones normales, esto para determinar si el mismo mes
mostraba diferencias entre los años. Debido a que la distribución de los datos de TSM y Chl-a no
presentaron normalidad, la prueba de Kruskal-Wallis fue utilizada para determinar diferencias entre
años y meses (Zar, 2010), posteriormente se utilizó la prueba pos hoc de U de Mann-Whitney con
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la corrección de Bonferroni (Zar, 2010) para hacer comparaciones entre pares, esto con la ayuda
del software IBM-SPSS Statistics versión 25.
Las anomalías de TSM y los datos de concentración de Chl-a para 2011, 2013 y 2015, fueron
interpolados utilizando el método de Kriging (Armstrong, 1998) con la ayuda del software Surfer
16 (Surfer® from Golden Software, LLC). El método de Kriging utilizado fue el ordinario, el cual
asume que el proceso es estacionario y tiene una media constante pero desconocida, este también
propone que el valor de la variable en un punto cualquiera dentro del polígono se puede predecir
como una combinación lineal de las n variables aleatorias (Armstrong, 1998). Cada interpolación
fue realizada de manera mensual para visualizar el comportamiento de las anomalías de TSM y la
concentración de Chl-a de manera espacial y temporal.
Utilizando los promedios mensuales de TSM y Chl-a de los periodos de 2003 a 2015, y debido a
que no se encontró normalidad en los datos, se aplicó un análisis de Correlación de Spearman
(Daniel, 2004) para determinar si la TSM y sus anomalías estaban relacionadas con la
concentración de Chl-a. El análisis se realizó de acuerdo con la siguiente ecuación:
162
󰇛21󰇜
donde es el coeficiente de correlación de Spearman, es la diferencia entre los correspondientes
datos de orden , y es el número de pareja de datos. Para determinar la significancia del
Coeficiente de Correlación de Spearman, se estandarizaron los valores de a un valor de t de
student, la misma que se distribuye con -2 grados de libertad (Apaza-Zuñiga et al., 2022). El
estadístico t se utilipara someter a prueba la hipótesis H0: = 0 (no existe correlación lineal),
dado que H0 sea cierto. El valor de probabilidad de significancia para el Coeficiente de Correlación
de Spearman fue determinado a través de la siguiente ecuación:
12
2
22
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donde es el Coeficiente de Correlación de Spearman, fue contrastado con valores de la tabla:
Percentiles de la distribución t de Student para infinitos grados de libertad, para una prueba
bilateral. Este análisis se realizó en Microsoft Excel.
Resultados
La reconstrucción mensual histórica de la TSM frente a las costas de Guerrero, muestran una
tendencia al aumento a través de los años, con fluctuaciones en el tiempo debido a respuestas al
ciclo de El Niño y La Niña (Figura 2a) esto explicado por las anomalías calculadas para los
diferentes años (Figura 1b). En el año 2011 durante el evento La Niña, y de acuerdo con nuestros
análisis, frente a las costas de Guerrero se observaron anomalías negativas que alcanzaron valores
alrededor de -1.5 °C. En cambio, durante 2015 en el evento El Niño, los meses de abril, mayo y el
periodo de agosto a diciembre presentaron anomalías positivas mayores a 1 °C, con el mayor valor
en el mes de diciembre (1.93 °C) (Figura 2b).
La reconstrucción mensual histórica de la Chl-a mostró fluctuaciones entre los años del periodo
de estudio, con picos mayores durante los primeros meses de cada año. Se pudieron observar las
mayores concentraciones de Chl-a durante los últimos meses de 2010, inicios de 2011 y 2012
(Figura 2c). En 2015 se observaron las concentraciones
menores de Chl-a (Figura 2c). Lo anterior se ve reflejado en anomalías positivas de Chl-a durante
2011 y negativas durante 2015 (Figura 2d).
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Figura 2. Comportamiento histórico (2003-2015) de la temperatura superficial del mar (TSM) (a), anomalías
de la TSM (b), clorofila (Chl-a) (c) y anomalías de la Chl-a (d), en las costas de Guerrero.
El comportamiento de la temperatura en 2011, 2013 y 2015 representado por los gráficos de caja
y bigote mostró diferencias. Lo anterior fue corroborado con el análisis de Kruskal-Wallis a
observar diferencias significativas entre los años (P < 0.05). La comparación de la TSM entre los
meses también mostró diferencias significativas (P < 0.05). Estas comparaciones por pares
indicaron que enero de 2011 no mostró diferencias con febrero 2011, marzo 2011 y febrero 2015,
y marzo 2011 no fue diferente a febrero 2015 (P > 0.05).
En 2011 los rangos de TSM de los meses de enero (25.3-28.9°C), febrero (26-29.5°C), marzo
(25.7-29.3°C), octubre (28.5-30.4°C), noviembre (28.1-29.6°C) y diciembre (27.7-29.6°C), fueron
menores en comparación con los mismos meses del año 2013 el cual se considera un año de
condiciones normales, estas diferencias fueron entre 0.6 y 1.7°C (Figura 3a). En 2015, la mayor
temperatura se registró en junio con 33.9°C, fue evidente la presencia de aguas más cálidas desde
abril a diciembre en comparación con el 2013 (Figura 3a), con diferencias de 0.45 a 2.8°C.
La concentración de Chl-a entre los años (2011, 2013 y 2015), mostró diferencias significativas
(Kruskal-Wallis, P < 0.05). En las comparaciones entre meses, solo no se observaron diferencias
entre junio 2011 y mayo 2015, y entre mayo y noviembre 2015 (Kruskal-Wallis, P > 0.05).
La concentración de clorofila (Chl-a) fue mayor durante los primero cuatro meses de 2011, enero
mostró rangos entre 0.17 a 19.48 mg/m3 (promedio
= 0.54 ± 1.0 mg/m3 DE &#091;Desviación
estándar&#093;), febrero de 0.14 a 18.1 mg/m3 (
= 0.58 ± 1.2 mg/m3 DE), marzo de 0.13 a 19.63
mg/m3 (
= 0.97 ± 2.2 mg/m3 DE) y abril de 0.11 a 13.52 mg/m3 (
= 0.68 ± 1.3 mg/m3 DE). Los
valores promedios mostrados anteriormente durante los primeros cuatro meses son mayores en
comparación con los mismos meses del año 2013, lo que sugiere una concentración mayor de Chl-
a durante un evento La Niña (Figura 3b). Por otro lado, las concentraciones de Chl-a durante el
evento El Niño (2015), fueron menores y menos variables en comparación con los años 2011 y
2013 (Figura 3b).
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Figura 3. Comportamiento mensual de la temperatura (a) y clorofila promedio (b), durante 2011 (La
Niña), 2013 (condiciones normales) y 2015 (El Niño), en las costas de Guerrero. Las barras indican
valores promedios (
) y la barrar de error representa la desviación estándar (DE).
De acuerdo con el comportamiento espacial de las anomalías de TSM, durante los meses de enero,
febrero, marzo, agosto, octubre, noviembre y diciembre de 2011, se observaron anomalías
negativas mayores -0.5°C (Figura 4); es importante mencionar que, durante enero de 2011 en la
porción noroeste del área de estudio se observaron las menores anomalías, con valores entre -2.4 y
-3.1°C (Figura 4). Durante 2015, observamos que, durante marzo, abril, mayo, y de julio a
diciembre, las anomalías estuvieron por arriba de los 0.5°C en la mayor parte de las costas de
Guerrero (Figura 4).
Figura 4. Distribución espacial de las anomalías de la temperatura superficial del mar (TSM)
frente a las costas de Guerrero para el evento La Niña (2011), condiciones normales (2013) y
evento El Niño (2015).
En mayo se pudo observar masas de agua con anomalías de 2 y 2.8°C en la porción sur, mientras
que en septiembre estos mismos valores fueron observados en la parte noroeste y oeste del frente
costero (Figura 4).
La distribución espacial de la Chl-a en el área de estudio mostró mayores concentraciones en las
zonas cercanas a la costa (Figura 5). El comportamiento de Chl-a durante 2011 (La Niña), mostró
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una ampliación del área con mayores concentraciones de Chl-a frente a la costa en comparación
con el año 2013 (bajo condiciones normales), esto se observó de enero a abril, los meses con los
mayores valores de anomalías negativas de TSM (Figura 5).
Figura 5. Distribución espacial de la concentración de clorofila-a (Chl-a) en el frente costero de
Guerrero durante el evento La Niña (2011) condiciones normales (2013) y evento El Niño
(2015).
Por otro lado, en 2015 (El Niño), se pudo observar una disminución en el área de cobertura de
concentración de Chl-a en comparación con 2011 y 2013, esto fue más evidente en los meses de
mayo, julio, noviembre y diciembre (Figura 5). Es importante mencionar que durante junio de 2015
se pudo observar la presencia de concentraciones entre 0.9 y 3.5 mg/m3 en la región sur a una
distancia lejana de la costa central de Guerrero (Figura 5), comportamiento que no se observó
durante 2011 y 2013.
El análisis de correlación de Spearman mostró una correlación negativa entre la TSM y la
concentración de Chl-a (ρ = -0.67) y la prueba estadística t mostró que el coeficiente de relación es
diferente de 0 (t = -11.3, P < 0.05) (Figura 6a). Por otro lado, la correlación entre la anomalía de
TSM y la concentración de Chl-a también mostró una correlación negativa (ρ = -0.40), y la prueba
estadística t mostró que la correlación es diferente de 0 (t = -5.3, P < 0.05) (Figura 6b).
Discusión
El comportamiento histórico de la TSM frente a las costas de Guerrero muestra un aumento
sostenido, que al parecer es monotónico. Sin embargo, existen fluctuaciones bien definidas,
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creando diferencias entre los años como respuesta a los eventos ENSO. La tendencia histórica de
un aumento de la TSM a través de los años ha sido proyectada, Hidalgo et al. (2021) realizaron una
proyección de la TSM desde los años de 1979 a 2099 en La Cruz Guanacaste, Costa Rica, ellos
observaron una tendencia de un aumento gradual de manera monotónica de la TSM, que muy
probablemente es lo que sucede frente a las costas de Guerrero.
Figura 6. Análisis de correlación de Spearman entre la temperatura superficial del mar (TSM) y
sus anomalías contra la concentración de clorofila-a (Chl-a).
El conocimiento de la concentración, distribución espacial y temporal de la Chl-a, es una forma
de entender y conocer los sitios con mayores concentraciones de fitoplancton, lo que resulta de
suma importancia debido a que son los responsables de aportar la energía necesaria para los
ecosistemas (Cepeda-Morales et al., 2017; Domínguez-Hernández et al., 2020). En este trabajo,
durante 2013 (condiciones normales) pudimos ubicar que las zonas con mayor concentración de
Chl-a ocurren en las partes cerca de la costa de la porción noroeste y sureste de la costa de Guerrero.
Por otro lado, el comportamiento histórico de las concentraciones de Chl-a frente a las costas de
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Guerrero, se mantiene fluctuante con variaciones a través del tiempo, también se pudo definir que
las mayores concentraciones se relacionan con los eventos fríos (La Niña), y las menores responden
a eventos cálidos (El Niño). Durante los eventos El Niño se ha evidenciado que decrece el volumen
de fitoplancton (que define la concentración de Chl-a), Cervantes-Duarte et al. (2021) en la Bahía
de La Paz BCS, Farach-Espinoza et al. (2021) y López-Martínez et al. (2023) en Golfo de
California, observaron que la Chl-a durante los eventos El Niño disminuye su concentración. Si
observamos la figura 2c, durante 2015 la Chl-a mostró sus valores más bajos durante todo el
periodo histórico, esto debido a que durante ese año el evento
El Niño fue el más intenso registrados en las últimas décadas (Coria-Monter et al., 2018).
Recientemente el comportamiento de las mayores concentraciones de Chl-a durante los eventos La
Niña han sido documentados frente a las costas de Sonora, Sinaloa (Espinosa-Carreón y Valdez-
Holguín, 2007), Nayarit (Cepeda-Morales et al., 2017) y el Golfo de California (Farach-Espinoza
et al., 2021; López-Martínez et al., 2023), por lo que existe una influencia interanual de valores
altos que son favorecidos por este evento.
Para el periodo de marzo a mayo las concentraciones de Chl-a son respuesta a las altas
concentraciones influenciadas por las surgencias costeras, que suceden con una mayor intensidad
durante el periodo de primavera, esto también se ha observado en las costas de Sonora y Sinaloa
(Badan-Dagon et al., 1985; Espinosa-Carreón y Valdez-Holguín, 2007). También el
comportamiento de los picos de Chl-a en primavera y verano-otoño observados en las costas de
Guerrero, coincide con lo reportado por Domínguez-Hernández et al. (2020) para las costas del
Pacífico Oriental Tropical (POT). Consideramos que las altas concentraciones de Chl-a frente a las
costas de Guerrero en verano-otoño, responden a la influencia de las temporadas de lluvia que
ocurren entre junio y septiembre, estas precipitaciones pueden ocasionar descargas pluviales que
influyen en la alta productividad en las zonas costeras (Domínguez-Hernández et al., 2020).
Meave-del Castillo et al. (2012) mencionan que, la eutrofización de la Bahía de Acapulco y Puerto
Marqués en Guerrero ocurre principalmente por la descarga de arroyos temporales que bajan de las
montañas durante la época de precipitaciones.
Durán-Campos et al. (2023) observaron que durante los eventos El Niño los eventos de las
surgencias disminuyen, pero durante La Niña estas son más intensas; este comportamiento fue
evidente al estimar el índice de surgencia costera (ISC). Lo anterior explicaría las diferencias de
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concentraciones de Chl-a entre los años 2011 (La Niña) y 2015 (El Niño) observadas en el frente
costero de Guerrero. Los valores bajos de Chl-a se han asociado con el aumento de la TSM durante
los fenómenos El Niño (Durán-Campos et al., 2023), lo que fue evidente para el año 2015 en las
costas de Guerrero. Huyer y Smith (1985) mencionan que, durante El Niño la termoclina se hunde,
al suceder esto la temperatura de la capa superficial aumenta, lo que ocasiona que durante este
periodo las surgencias transporten agua cálida a la superficie y con baja concentración de nutrientes
provocando una disminución de la productividad primaria.
En uno de los eventos El Niño más fuertes registrado en el océano Pacífico en el periodo 1997-
98, las aguas cálidas provocaron una baja productividad primaria (Lynn et al., 1998). Posterior a
este evento, se presentó un periodo de transición hacia aguas frías (evento La Niña), esto
incrementó la productividad primaria (Hayward et al., 1999). Según nuestros resultados fue
evidente que, frente a las costas de Guerrero el aumento de la TSM (durante El Niño) provocó baja
productividad primaria, y en contraparte el aumento de la productividad primaria respondió al
evento de La Niña.
En una evaluación del impacto de El Niño durante 2015-2016, evento apodado El Niño “Godzilla”
debido a su gran magnitud, se observó un impacto reducido en el sur del Golfo de California, donde
se identificó que en febrero de 2015 las concentraciones de Chl-a fueron mayores que las de 2014
(Coria-Monter et al., 2018). Sánchez-Velasco et al. (2017), observaron que las concentraciones de
larvas de peces fueron altas en el Pacífico Oriental Tropical frente a México durante El Niño
“Godzilla”, sin embargo, este resultado inesperado lo asocian a que algunas de las especies de
afinidad tropical tienen una alta tolerancia a una TSM más cálidas. No obstante, se ha registrado
que durante los eventos cálidos del ENSO puede existir cambios en la composición y abundancia
de la biomasa zooplanctónica (Sánchez-Velasco et al., 2000; Lavaniegos et al., 2002). De acuerdo
con Lavaniegos et al. (2002), esta disminución se debe a que los componentes del zooplancton
reducen o inhiben sus tasas de reproducción bajo estrés térmico y condiciones tróficas cambiantes
como la disponibilidad de alimento, lo que afectaría directamente las redes tróficas marinas. Con
base en lo anterior y nuestros resultados, fue evidente una menor concentración de Chl-a durante
el evento del año 2015 (El Niño “Godzilla”), lo que podría estar afectando la biomasa
zooplanctónica y el resto de la estructura trófica.
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Los efectos de El Niño y La Niña afectan indirectamente el nivel del mar, esto como una respuesta
a cambios en la aparición e intensidad de tormentas como ciclones tropicales (Chand et al., 2013).
Otro de los impactos del ENSO en zonas tropicales, es la afectación de los sistemas de manglares;
Drexler y Ewel (2007) demostraron en Micronesia que los manglares respondieron negativamente
a una sequía ocasionada por El Niño de 1997-1998, esta sequía ocasionó un aumento de la salinidad
del mar, afectando de manera parcial la estructura y funcionamiento de los bosques de manglares,
demostrando que estos sistemas son vulnerables a los impactos de tales fluctuaciones a corto plazo.
Por otro lado, en los impactos biológicos existen impactos negativos en la abundancia y
distribución de los peces (Kumar et al., 2014). El resultado de los análisis de las variables pesqueras
y medioambientales han demostrado que la distribución y abundancia del atún están estrechamente
relacionadas con los cambios físicos del océano (Kumar et al., 2014). En nuestro trabajo
encontramos que el cambio de la biomasa fitoplanctónica (expresada en concentración de Chl-a)
responde significativamente a los eventos El Niño frente a la zona costera de Guerrero. Por otro
lado, existe evidencia científica que los fenómenos ENSO o el cambio climático ya está alterando
los ecosistemas marinos (Lehodey et al., 1997, 2003; Nicol et al., 2013; Amelia, 2022; islam, 2025).
Como observamos en nuestro estudio, la producción primaria es afectada por el aumento de la
temperatura oceánica, y este aumento asociado a la mayor estratificación de la columna de agua y
cambios de intensidad y momento de las surgencias costeras, también afectan la producción
secundaria, esta serie de cambios físicos repercutirá en la migración de peces, el reclutamiento,
crecimiento, distribución, abundancia y relación entre depredadores y presas (Sissener y Bjorndal,
2005; McIlgorm et al., 2010; Castrejón et al., 2024).
Conclusiones
Es muy importante que se profundice en los estudios de la respuesta de las TSM y Chl-a frente a
las costas del Pacífico Sur Mexicano. En este sentido, este estudio es uno de los primeros que se
realiza para las costas de Guerrero, y su importancia radica en que se reportan por primera vez en
esta zona los efectos que tienen los eventos de La Niña y El Niño en las concentraciones de Chl-a.
Nuestros resultados demuestran, que en eventos con anomalías negativas (eventos fríos-La Niña)
las concentraciones de Chl-a son mayores, caso contrario a lo observado durante los eventos con
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anomalías positivas (eventos cálidos-El Niño), esto fue comprobado con el análisis de correlación
(figura 5). Los eventos El Niño y La Niña traen efectos físicos y biológicos en los ecosistemas
marinos, y los frentes costeros del estado de Guerrero no son la excepción, por lo que pudiera estar
teniendo efectos en la flora y fauna marina que integran sus ecosistemas. El aumento sostenido de
la TSM provocará un calentamiento de las aguas de los frentes costeros de Guerrero. De acuerdo
con nuestros resultados que demuestran que durante los eventos El Niño la concentración de Chl-
a disminuye, a un futuro el calentamiento de las aguas oceánicas por efecto del calentamiento
global ocasionaría disminución de la productividad primaria provocando un impacto significativo
en las redes tróficas marinas. Esto provocaría cambios en la abundancia y distribución de especies
de importancia ecológica y pesquera.
Agradecimientos
Este trabajo forma parte del proyecto del programa Investigadoras e Investigadores por México No.
402. Diversidad, distribución y ecología reproductiva de moluscos en el Pacífico Transicional
Mexicano. CVC agradece al SECIHTI por la beca otorgada para realizar sus estudios de posgrado.
A la página de Ocean Color (NASA) por dar acceso a las imágenes de satélite para realizar la
presente investigación. A los dos revisores anónimos por sus observaciones y sugerencias que
fueron importantes para mejorar este manuscrito.
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